El Gobierno de Panamá reforzó la seguridad en la provincia de Bocas del Toro, donde han sido desplegados 1.900 soldados tras la declaración del estado de emergencia, que suspendió temporalmente algunos derechos constitucionales, como los de reunión y libre circulación. Medios locales informaron que los servicios de internet y telefonía también fueron interrumpidos. En France 24, conversamos con Yamir Córdoba, coordinador de la Alianza Pueblo Unido y secretario del sindicato SUNTRACS, sobre la situación.
