Los servicios de emergencia israelíes tuvieron que desplazarse a varios puntos del país afectados por los bombardeos de las Fuerzas Armadas iraníes. En el centro de Israel se registró el impacto de un misil en una zona residencial, dejando varios muertos y heridos. El primer ministro Benjamin Netanyahu y el presidente hicieron presencia en el lugar y prometieron responder por «atacar premeditadamente a civiles».
