La ronda de ataques aéreos impulsada por Israel en la madrugada del 13 de junio contra Irán tuvo como objetivo desmontar el programa nuclear de la República Islámica, así como desbaratar la cúpula militar de Teherán. Los misiles israelíes acabaron con al menos seis líderes castrenses de alto rango, cuya muerte ha provocado una cruda respuesta iraní y el aviso del inicio de una guerra.
