Tras los recientes bombardeos israelíes sobre Irán, el Ejército del Estado de mayoría judía calificó la ofensiva como una «campaña militar exitosa», afirmando que ha causado «varios impactos» al programa nuclear iraní y a sus defensas antiaéreas, en una operación que, aseguraron, «se viene planeando desde hace años». Uno de los principales objetivos del ataque fue la planta nuclear de Natanz, la más grande dedicada al enriquecimiento de uranio en Irán. Por su parte, el Gobierno de Benjamin Netanyahu declaró una «situación especial» de emergencia en todo el territorio israelí. Informan nuestros corresponsales Federico Cué Barberena y Janira Gómez Muñoz.
