Járkiv, la segunda ciudad más grande de Ucrania, ubicada a solo 37 kilómetros de la frontera con Rusia, continúa sufriendo incesantes ataques de las fuerzas de Moscú. Pese a la aparente vitalidad de sus calles, llenas de niños y jóvenes, la ciudad se enfrenta constantemente a ataques con misiles, drones y bombardeos, incluyendo la reciente llegada de drones FPV, casi indetectables para la población civil. Informe de Catalina Gómez Ángel, enviada especial de France 24.
