Al menos 10 palestinos murieron tras ataques y disparos israelíes, cinco de ellos cerca un punto de distribución de ayuda de la Fundación Humanitaria para Gaza. El ejército israelí afirmó haber disparado contra personas que «continuaron avanzando de una manera que ponía en peligro a los soldados» a pesar de las advertencias, pero los testigos aseguran que fueron rodeados por militares y luego atacados.
