Las tensiones entre Ucrania y Rusia se han intensificado tras un intercambio de prisioneros y la devolución de los cuerpos de soldados fallecidos. Rusia acusó a Ucrania de incumplir los acuerdos alcanzados en Estambul, que preveían el intercambio de jóvenes prisioneros y soldados gravemente heridos, así como la devolución de los restos de 12.000 soldados. Moscú afirmó que más de 1.000 cuerpos estaban listos para ser transferidos, mientras que Kiev negó haber retrasado el proceso, afirmando que no se había fijado una fecha específica y acusando a Rusia de distorsionar los hechos.
