La Corte Penal Internacional (CPI) condenó las sanciones impuestas por la Administración Trump a cuatro de sus jueces, calificándolas como un “intento lamentable” de obstruir la justicia. La medida de Washington responde a una investigación sobre presuntos crímenes de guerra cometidos por tropas estadounidenses en Afganistán y a una orden de arresto contra el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. La Unión Europea respaldó al tribunal y denunció las sanciones.
