La Corte Suprema de EE. UU. falló a favor de fabricantes de armas, desestimando una demanda del gobierno mexicano que los acusaba de facilitar el tráfico ilegal hacia los cárteles. El fallo, basado en la Ley de Protección del Comercio Legal de Armas (PLCAA), sienta jurisprudencia. México aún mantiene otra demanda en curso en un tribunal de Arizona.
