- El recorte drástico impulsado por el Gobierno nacional impacta de lleno en el patrimonio histórico y motiva un abanico de tácticas para compensar la pérdida de presupuesto y autonomía.
- La medida forma parte del plan de desregulación estatal impulsado por el ministro Sturzenegger.
- Las reacciones van desde la continuidad de estos institutos por fuera del estado, en asociaciones civiles, hasta el chocolate con churros al que asistió Juan Grabois, entre otras figuras kirchneristas.
