Tras el asesinato de un barbero tunecino en el sur de Francia, la Policía antiterrorista del país lo investiga como un ataque de motivación racista. Para tranquilizar a la comunidad inmigrante, el ministro del Interior hizo una visita a la embajada tunecina en París, para mostrar sus respetos y solidaridad. El sospechoso, un ciudadano de origen francés de 53 años, fue detenido y será interrogado.
