Según encuestas recientes, un 70% de los israelíes están a favor de priorizar el retorno de los 58 rehenes que siguen secuestrados por Hamás, a expensas de terminar su brutal invasión y ocupación de Gaza. Pese a que esta idea no se traduce en protestas masivas, empieza a ganar fuerza y cuenta con el apoyo de decenas de miles de reservistas y exmilitares que, sumados a una minoría de objetores de conciencia e israelíes en contra de la ocupación, denuncian que «la guerra» de su país solo responde a los intereses de la coalición ultranacionalista de Netanyahu.
