El país asiático acude a las urnas para desencallar una crisis política que llevó a la destitución del presidente Yoon Suk-yeol por su controvertida ley marcial del pasado diciembre. Mientras el exmandatario se encuentra sumido en un proceso judicial que le puede llevar a cadena perpetua y abandonó el partido que le catapultó al poder, sigue mostrando su apoyo al candidato que se ha presentado para su antigua formación, Kim Moon-soo.
