En las inmediaciones de un centro de distribución de ayuda, operado por la Fundación Humanitaria de Gaza en Rafah, soldados israelíes abrieron fuego contra la población civil dejando muertos y heridos. El Ejército de Israel afirmó que hicieron disparos de «advertencia» para alejar a lo que denominaron como «sospechosos». Entretanto, varios países occidentales continúan radicalizando su postura en contra del actuar del Gobierno de Benjamin Netanyahu en el enclave palestino.
