El 1 de junio se celebraron los históricos comicios para elegir, por voto directo, a jueces y magistrados en México. Según las cifras oficiales, el porcentaje de ciudadanos que sufragaron en las urnas no superó el 14 %. La presidenta Claudia Sheinbaum lo calificó como «un éxito»; no obstante, para algunos votantes, la gran abstención electoral es «un mal síntoma para la democracia».
