El 27 de marzo de 2022, el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, declaró el estado de excepción en un intento por garantizar la seguridad del país. Tras 1.160 días, la promesa parece ser un hecho, sin embargo, varias ONG y líderes de derechos humanos denuncian persecución y represión por parte del Gobierno.
