Los finalistas de este 31 de mayo en el Allianz Arena de Múnich son dos clubes multimillonarios que, curiosamente, han sacado su mejor cosecha en una etapa más terrenal y menos estelar. Atrás quedaron los tiempos del dispendio y la extravagancia porque ambos llegaron a esta final basados en apuestas realistas y sustentables. Este es el camino que ha traído al PSG y el Inter hasta el umbral de la gloria.
