El caos y la violencia marcaron el primer día de operaciones del centro de distribución establecido por Israel en el sur de Gaza. Al menos una persona murió y 47 resultaron heridas cuando miles de palestinos se agolparon para conseguir alimentos en medio del hambre generalizada. La ONU y organizaciones humanitarias critican el nuevo modelo, que incluye filtros de seguridad y restricciones de acceso, por violar principios humanitarios y agravar la crisis en el enclave palestino. Entretanto, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó que su Ejército «eliminó» al jefe de Hamás en Gaza, Mohammed Sinwar.
