La Fundación Humanitaria de Gaza, creada desde cero hace pocos días por empresarios con vínculos en el gobierno israelí y respaldada por Estados Unidos para distribuir ayuda básica en el territorio palestino, empezó la entrega de alimentos, pero las críticas no paran por su limitado sistema de distribución y la falta de cumplimiento de los principios de neutralidad, imparcialidad e independencia.
