Rusia ha ido aumentando su presencia militar cerca de los más de 1.300 kilómetros de frontera que comparte con Finlandia, lo que ha suscitado preocupación en las capitales europeas por los planes futuros de Rusia. Por su parte, Helsinki ha hecho un esfuerzo concertado para reforzar sus propias defensas fronterizas, incluido el aumento del gasto en defensa y la celebración de ejercicios de entrenamiento conjuntos a gran escala con tropas estadounidenses y de la OTAN.
