Enérgica confrontación del mandatario estadounidense, Donald Trump, a su par sudafricano, Cyril Ramaphosa, con acusaciones de racismo contra la población blanca que Pretoria reiteradamente ha calificado de falsas. A pesar de que la reunión empezó con sonrisas y regalos, el encuentro se tornó incómodo cuando el mandatario estadounidense insistió en sus acusaciones de racismo e hizo que su homólogo sudafricano viera un video de políticos de extrema izquierda incitando a la violencia contra los blancos. Informa Natalia Cabrera.
