La carrera presidencial en Bolivia arrancó con diez candidatos inscritos, una izquierda dividida sin el expresidente Evo Morales (2006-2019) y una derecha variopinta. Los bloques intentarán seducir a un electorado golpeado por la peor crisis económica en décadas y que busca salidas y respuestas en los comicios convocados para agosto.
