La coalición conservadora gobernante de Portugal resultó vencedora en las elecciones parlamentarias del domingo 18 de mayo. No obstante, el primer ministro Luís Montenegro no obtuvo una mayoría suficiente para garantizar la estabilidad política en el país. Mientras, la extrema derecha, representada por el partido Chega, logró un ascenso al igualar a la oposición socialista, en el segundo lugar.
