Los acuerdos alcanzados entre Ucrania y Rusia en Estambul parecen dejar un sabor agridulce entre los ciudadanos ucranianos. En medio de las tensiones, Kiev y Moscú acordaron el intercambio de 1.000 prisioneros de guerra de cada lado, pero no lograron establecer un alto el fuego. Tras este acercamiento, crecen las expectativas sobre las posibles reacciones de Europa y Estados Unidos. Informa desde Lviv, nuestra enviada especial Catalina Gómez Ángel.
