La Fiscalía de Guatemala acusó al presidente Bernardo Arévalo de haber entregado ilegalmente el control de puertos del país a empresas chinas. El punto de partida de la investigación, encabezada por el fiscal Rafael Curruchiche, es la denuncia de un ciudadano que afirma que Arévalo se habría reunido en 2024, en Costa Rica, con la embajadora de China y con su hermano Martín Arévalo. Presuntamente, el presidente entregó un soborno de cerca de 13 millones de dólares para que empresas chinas obtuvieran terrenos en las inmediaciones de la costa pacífica. Informa nuestro corresponsal Gustavo Ortega.
