Veintitrés personas murieron, entre ellas cinco miembros de una misma familia, y otras 124 resultaron heridas, como consecuencia de los bombardeos israelíes entre la noche del 9 de mayo y la mañana del 10, de acuerdo con funcionarios del ministerio de Salud de Gaza, que elevaron el recuento de víctimas mortales desde el comienzo de la guerra a 52.810.
