Más de 30 personas murieron en territorio pakistaní y al menos 12 en India el miércoles 7 de mayo, después de que Nueva Delhi atacara con misiles a su vecino y rival, lo que desencadenó un intercambio de fuego. Ante la escalada y en medio de la cancelación y el desvío de vuelos por parte de las aerolíneas, varios líderes mundiales llamaron a la contención.
