El cardenal italiano, Pietro Parolín, de 70 años, ocupó durante 12 años el segundo cargo más importante del Vaticano: el de secretario de Estado. Parolin es bien conocido por líderes mundiales y diplomáticos, al tiempo que conoce bien los entresijos de la curia romana, el aparato administrativo de la Santa Sede. Representa continuidad, pero al mismo tiempo su postura moderada abre la puerta a recomponer fracturas dentro de la Iglesia.
