Desde el 2 de marzo, ningún camión con agua, comida, combustible o suministros médicos ha entrado a la Franja de Gaza debido al bloqueo impuesto por Israel. Las existencias acopiadas durante la tregua están casi agotadas y los comedores comunitarios se encaminan al cierre. La supervivencia de 2,2 millones de palestinos pende de un hilo y las organizaciones advierten que si la ayuda no se reanuda de inmediato, las víctimas mortales se contarán por miles.
