La contracción del producto interno bruto durante dos trimestres consecutivos es el principal insumo para que los economistas consideren que un país está en terreno recesivo. Por eso, que la economía de Estados Unidos haya tenido una caída anualizada del 0,3% entre enero y marzo puso más combustible a un temor que ya tiene el mercado de que el país podría entrar en recesión. Alberto Bernal, director de estrategia global de XP Investments, lo explica.
