Mayan Inon, quien perdió a sus padres en el ataque del 7 de octubre, lucha por defender la paz mientras se enfrenta a la pérdida personal. Mayan hace parte de un grupo activista por la paz y participa en una ceremonia alternativa, el Día de la Memoria Israelí-Palestina, que tiene como objetivo promover la paz y la convivencia entre israelíes y palestinos. El acto, celebrado en Jaffa, lleva 20 años funcionando y desata polémica en cada edición.
