A pocos días de llegar a la Casa Blanca, el presidente Donald Trump revocó miles de permisos de permanencia y desde el pasado 10 de febrero ha deportado a más de 1.800 venezolanos, a quienes -sin distinción- ha acusado de pertenecer a la banda Tren de Aragua, considerada “terrorista” por Washington. Algunos de los deportados fueron enviados inicialmente a Guantánamo en Cuba y otros 252, sin previo juicio, al Cecot, la cárcel de máxima seguridad de El Salvador. Trump cumple 100 días en los que su relación con Venezuela se resume en deportaciones, historias traumáticas y una Caracas sorpresivamente prudente.
