En 2024, el gasto militar mundial registró un aumento del 9,4%, el mayor incremento anual desde el fin de la Guerra Fría. Esta tendencia refleja la creciente tensión geopolítica y la persistencia de conflictos en diversas regiones. En Europa, los presupuestos de defensa han experimentado un fortalecimiento significativo, impulsado por la guerra en Ucrania y la incertidumbre ante una posible retirada de Estados Unidos de la OTAN. Alemania encabeza la región con un notable incremento del 28% en su inversión militar.
