Tras ordenar la evacuación de una zona en los suburbios del sur de la capital libanesa, el ejército israelí atacó «con contundencia un almacén en Beirut donde Hezbolá almacenaba misiles de precisión», según informó la oficina del primer ministro Benjamín Netanyahu en un comunicado. El Líbano condenó el ataque y su presidente, Michel Aoun, instó a Estados Unidos y Francia a presionar a Tel Aviv para que ponga fin a las agresiones.
