Católicos, evangélicos y ortodoxos de Medio Oriente celebran la Pascua en las iglesias. Cientos de fieles se acercaron a la iglesia del Santo Sepulcro, donde según la creencia Jesús fue crucificado, y escucharon el llamado a la paz del patriarca de Jerusalén. A su vez, los sirios celebraron la primera Semana Santa desde la caída de Bashar al-Assad, pero temen que el nuevo gobierno de transición ponga en riesgo la diversidad religiosa.
