Mientras el Ejército de Israel continúa bombardeando múltiples puntos de la Franja de Gaza, dejando varios muertos y heridos, decenas de católicos y cristianos ortodoxos que residen en el enclave decidieron acudir a las iglesias para celebrar misas por la Semana Santa. No obstante, el Ministerio de Asuntos Exteriores y Expatriados de los Territorios Palestinos pidió a la comunidad internacional que proteja la mezquita de al-Aqsa, ubicada en Jerusalén, ante supuestas amenazas de ataques contra el templo.
