La Corte Suprema de Estados Unidos suspendió la deportación de un grupo de al menos una treintena de inmigrantes venezolanos, detenidos en el centro de detención Bluebonnet, en Texas, acusados de ser pandilleros por la Administración. La decisión se produce luego de que, a comienzos de este mes, la Corte dictaminara que las personas deportadas deben tener la oportunidad de apelar legalmente su expulsión. Analizamos el panorama junto a Carolina Jiménez, presidenta de la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA).
