Este 18 de abril, un bombardeo impactó el puerto petrolero de Ras Issa, en el mar Rojo, provocando un incendio de miles de toneladas de hidrocarburos, 74 personas muertas y cerca de 200 heridas, según informó la cadena de televisión Al-Masirah, controlada por los hutíes. Estados Unidos se atribuyó el ataque, mientras que los hutíes lo calificaron como el más mortífero desde que Donald Trump asumió el poder. Irán condenó la ofensiva y la describió como “brutal”.
