En medio de la guerra comercial del presidente estadounidense, la Unión Europea y China acordaron estudiar la fijación de precios mínimos para los vehículos eléctricos fabricados en el gigante asiático, lo que podría sustituir los aranceles ordenados por Bruselas el año pasado. El comisario de Comercio del bloque prometió que los precios mínimos sean tan eficaces como los gravámenes, y parte de la industria automovilística europea aplaude las negociaciones.
