Las autoridades tunecinas han desmantelado un campo de refugiados que había albergado a miles de personas durante dos años, dejando a muchos inmigrantes, principalmente del África subsahariana, en un estado de limbo. Con opciones limitadas, muchos expresan su deseo de llegar a Europa, particularmente a Italia, ya que regresar a casa no se considera una solución viable para la mayoría de ellos. Esta situación pone de relieve las dificultades que enfrentan los migrantes, quienes dicen estar en el limbo, enfrentando la pobreza, la guerra y condiciones difíciles.
