El reciente anuncio del presidente estadounidense Donald Trump de imponer aranceles a la mayoría de los países ha provocado críticas generalizadas de las potencias mundiales, incluidos aliados y adversarios en Asia y Oceanía. Japón, un aliado clave de Estados Unidos y un importante inversor, expresó su decepción por los aranceles del 24% sobre sus productos, calificando las medidas de unilaterales y perjudiciales para las relaciones comerciales. De manera similar, Nueva Zelanda y China criticaron la medida, afirmando que corría el riesgo de interrumpir las cadenas de suministro y el comercio mundial. Las bolsas de valores de Tokio, Shanghái y Sídney abrieron a la baja tras el anuncio, mientras los gobiernos regionales evalúan sus respuestas a las nuevas políticas comerciales.
