Alrededor de unos 7.000 sirios han cruzado la frontera con Líbano para huir de las matanzas en medio de la escalada de la violencia. Aunque el Gobierno del presidente interino Ahmed al-Sharaa aseguró que las operaciones ya terminaron, al menos 350 familias han salido de Siria. Según un informe entregado por la ONU, al menos 1.300 civiles murieron, la mayoría de ellos de la minoría alauita. Nuestra corresponsal Ethel Bonet visitó Nahr al Kabr, donde se han reportado los cruces.
