Ucrania ejecutó su mayor ataque contra Rusia desde el inicio de la invasión. Más de 330 drones fueron enviados a Moscú y, aunque la mayoría fueron derribados según el Kremlin, algunos impactaron en zonas residenciales. Desde Kiev esperan que el mensaje para Vladimir Putin sea claro y suficiente para disuadirlo de aceptar un alto el fuego aéreo.
