La Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos publicó este 11 de marzo un informe en el que denunció «ejecuciones sumarias» en medio de la reciente escalada de violencia entre el Ejército del país y grupos leales al derrocado presidente Bashar al-Assad en las provincias costeras de Latakia y Tartús. La presión crece para que el gobierno interino investigue los hechos en los que la mayoría de víctimas mortales pertenecían a la minoría alauita y la ONU señala violencia de base «sectaria».
