Mientras los titanes de la UE blindan las fronteras y restringen la permanencia de migrantes en su territorio, el Gobierno de España ha reformado el reglamento de Extranjería para simplificar los trámites a siete millones de foráneos que residen en el país, un 14% de la población total, según datos oficiales. Así, España quiere pasar de regularizar 200.000 extranjeros cada año a 300.000, al menos hasta 2028.
