Los militantes kurdos del proscrito Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), en guerra contra Turquía desde 1984, anunciaron el inicio de un alto el fuego, el seguimiento al desarme y su disolución incondicional. Durante el conflicto han muerto más de 40.000 personas, tanto en acciones del Ejército como de la milicia considerada terrorista. El Gobierno dijo que es una ‘derrota’ para el PKK. Informa nuestro corresponsal, Adrià Rocha.
