Fuentes del Vaticano informaron este miércoles 26 de febrero que el pontífice pasó la noche en buenas condiciones, desayunó con normalidad e, incluso, pudo trasladarse a un sillón para seguir con sus tareas laborales. Sin embargo, también indicaron que se encuentran a la espera de los resultados de un TAC que dará nuevas conclusiones sobre su estado de salud, afectado por una neumonía bilateral y una insuficiencia renal «leve».
