Con 217 votos a favor y 215 en contra, la Cámara Baja del Congreso estadounidense aprobó el plan presupuestario de Donald Trump, que incluye recortes fiscales y gastos en seguridad fronteriza y defensa. Sin embargo, la propuesta enfrenta críticas por su impacto en la deuda y programas sociales. Ahora el texto debe ser discutido en el Senado, donde su futuro es incierto.
