Tras la conmemoración de los tres años de la invasión rusa, muchos ucranianos temen que su país esté demasiado dependiente del apoyo occidental, si bien ha sido decisivo para el país en su lucha contra Moscú. El cambio de línea política iniciado por Donald Trump y el fuerte peso del complejo militar industrial podrían convertirse en un peso a la hora de llegar a una paz negociada.
