En un correo enviado el sábado 22 de febrero, Elon Musk ha pedido a los trabajadores federales estadounidenses que presenten pruebas de su actividad profesional o se enfrentarán a ser despedidos. El lunes amplió de manera indefinida el plazo de su ultimátum que se vencía el mismo día. Mientras que el presidente Donald Trump respalda la iniciativa de su asesor para recortar el gasto público, agencias del Estado federal han pedido a sus empleados ignorar la solicitud de Musk. Explicamos qué está pasando.
